Creo que es el mejor alojamiento en el que he estado. Y la hospitalidad de David excelente. De 10 todo.
Nos dejó un desayuno de escándalo para toda la estancia ( pan de molde, pan de leche, cereales, galletas, embutidos, zumos, yogures, flanes, natillas, fruta (bastante además), huevos, tomatitos cherries, snacks, agua, leche, café en cápsulas y molido..., fue realmente sorprendente.
Además nuestro vuelo se retrasó una hora, más otra que tardábamos en llegar al lugar, eran casi las 9 de la noche y David nos estaba esperando, con una sonrisa y una amabilidad que se extendió durante toda la estancia. Nos dio indicaciones de todo, nos recomendó lugares para comer. Cada pocos días nos preguntaba como estábamos, si necesitábamos algo, lo que fuera que no dudáramos en pedírselo. Un día nos dejó brevas en una bolsita colgada de la puerta de entrada, de cosecha propia que estaban riquísimas.
El alojamiento está perfectamente equipado como para que te sientas como en casa. La cocina tiene de todo, horno, microondas, batidora, calentador de agua, cafetera de cápsulas, cafetera italiana, sandwichera, tostadora, etc, etc, etc. Tiene aire acondicionado en el salón y en la habitación principal, ventiladores en las otras dos. Si vas con niños, tienes parque cuna, trona, carrito de bebé, sillas de playa. En la azotea hay un cuartito con lavadora y productos que puedes utilizar.
La vista desde la casa a una de las paredes de la Caldera es preciosa y desde la azotea, entre dos paredes puedes ver el Volcán Tajogaite. Hay dos aparcamientos de tierra frente al edificio, uno más abajo que otro, aunque en ocasiones estaba lleno, por la zona se puede encontrar aparcamiento. Hay un supermercado y una gasolinera a dos minutos andando, farmacia a la vuelta de la esquina y muchos comercios cerca.
La relación calidad-precio, inmejorable. Es muy buena alternativa de alojamiento si piensas visitar La Palma
¡¡ Mil gracias por todo David, fue un placer conocerte !!